Test de Lasègue - Sensibilidad 82% Especificidad 25%
- Alejandro Conde Rubio
- 5 feb
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El objetivo del test de Lasègue (o elevación de la pierna estirada) es detectar la presencia de dolor lumbar.
El usuario se encuentra en decúbito supino, el terapeuta realiza una flexión de cadera, con extensión de rodilla acompañado de una rotación interna y aducción de cadera. Hasta que el usuario refiera sentir dolor.
El signo es positivo cuando aparece el dolor y sigue el recorrido de la raíz nerviosa o aparece dolor lumbar.
Si el dolor aparece en los primeros 35° de flexión de cadera, sospecharemos de lesión extra dural del nervio ciático (por no existir aun movimiento neural) y serán causante la articulación sacroilíaca o el músculo piramidal (signo de bonnet). Si el dolor aparece por encima de los 70° en la región lumbar, sospechamos de una patología articular lumbar. Si el dolor aparece entre los 35° y 70° de flexión, puede existir una alteración de las raíces nerviosas o del disco intervertebral (signo de bragard).
Desde el punto de vista de la validez diagnóstica, el test de Lasègue presenta una alta sensibilidad, en torno al 82%, lo que lo convierte en una herramienta útil para descartar patología radicular cuando es negativo.
Sin embargo, su especificidad es baja, aproximadamente del 25%, lo que implica que un resultado positivo debe interpretarse siempre dentro del contexto clínico completo y no de forma aislada.
Por ello, el test de Lasègue no debe utilizarse como prueba diagnóstica única, sino integrado dentro de una valoración global que incluya anamnesis, exploración neurológica, evaluación funcional y, cuando sea necesario, pruebas complementarias.
Bien utilizado, sigue siendo una herramienta clínica sencilla, reproducible y de gran valor para el razonamiento clínico en patología lumbar y radicular.





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