Ecografía – Tennis Leg
- Alejandro Conde Rubio
- hace 4 días
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Hoy iniciamos una nueva sección didáctica de imágenes ecográficas de la mano de Sanro Electromedicina, utilizando ecografía portátil inalámbrica de alta resolución de Clarius, que nos permite realizar valoraciones rápidas y dinámicas directamente en consulta.
Hoy hablaremos del llamado tennis leg. Este hace referencia, en la mayoría de los casos, a una lesión mioaponeurótica localizada entre la cabeza medial del gastrocnemio y el sóleo, habitualmente asociada a un mecanismo lesional de estiramiento brusco con contracción intensa de la musculatura posterior de la pierna. Clínicamente suele cursar con dolor agudo súbito en la pantorrilla, sensación de “pedrada” y limitación funcional inmediata.
Presentamos dos imágenes ecográficas en eje longitudinal, obtenidas en consulta, donde se aprecia una lesión parcial compatible con un tennis leg y una cicatriz tras reparación.
La ecografía portátil permite este tipo de comparativas evolutivas de forma ágil, facilitando el seguimiento del tejido en distintas fases de recuperación.
En la primera imagen, a nivel de la interfase entre la cabeza medial del gastrocnemio y el músculo sóleo, se observa disrupción de los septos fasciales junto con una colección hipoecoica compatible con sufusión hemática secundaria a la rotura fibrilar. La aponeurosis aparece engrosada, pero mantiene la continuidad, hallazgo relevante desde el punto de vista del pronóstico de la lesión, ya que orienta hacia una lesión parcial y no hacia una rotura completa.
Desde el marco de la evolución tisular, uno de los objetivos es favorecer la formación de una cicatriz fibrosa laminar de buena calidad: fina, homogénea y con la mayor elasticidad posible. En la segunda imagen podemos observar esta evolución deseable, una lámina ecogénica, homogénea, más larga que ancha, situada entre ambas estructuras musculares. Cuando esta cicatriz es excesivamente gruesa o rígida, el tejido pierde capacidad de deformación y aumenta el riesgo de persistencia sintomática o recidiva.
Este tipo de seguimiento ecográfico permite ajustar mejor los tiempos de carga y readaptación del paciente.
Un punto especialmente importante en este tipo de lesiones es la evolución del hematoma. Cuando el hematoma se mantiene en el tiempo o se enquista, puede interferir en la correcta reparación fibrilar, retrasar la recuperación funcional y favorecer la aparición de cicatrices laminares fibrosas más inelásticas. Por eso, en determinados casos y siempre bajo criterio clínico y ecográfico, su drenaje o aspiración precoz puede ser una decisión terapéutica relevante.
La ecografía no solo confirma la lesión.
Permite entender su arquitectura, seguir su evolución y orientar mejor el pronóstico y la readaptación.
Integrar la ecografía en la práctica clínica diaria cambia la forma de valorar, tratar y acompañar al paciente en su recuperación.
¿Utilizas ecografía en tu consulta para este tipo de lesiones?









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